Tú pones la línea
Hasta dónde llega lo decides tú.
Si tú lo autorizas, puede contestar, conversar, calificar, agendar, anotar y dar seguimiento sin preguntarte cada vez. Tres niveles, y tú eliges dónde va cada trabajo: lo decides una vez y lo cambias cuando quieras.
Con tu autorización y sin preguntarte cada vez: contesta, conversa, califica, agenda, anota y da seguimiento.